El año 1870 había sido de los más duros y difíciles vividos por Ignacio Agramonte durante la guerra; las contradicciones con Carlos Manuel de Céspedes y el ejecutivo del Gobierno de la República de Cuba en Armas, el desaliento de la actitud traidora de algunos de sus compatriotas, la muerte de su padre en los Estados Unidos lo llevaron a presentar la renuncia al mando de las fuerzas camagüeyanas, al frente de las que estaba desde mediados de 1869.
El Camagüey atravesaba por un período de la guerra muy crítico; la ofensiva y la represeión española se arreciaban en detrimento de las filas mambisas. Es así como Céspedes recibe la propuesta de restituir a El Mayor en su jefatura.
El Camagüey atravesaba por un período de la guerra muy crítico; la ofensiva y la represeión española se arreciaban en detrimento de las filas mambisas. Es así como Céspedes recibe la propuesta de restituir a El Mayor en su jefatura.

